Taison

                                                  Hoy quiero contarte cómo llegó Taison a mi vida. Fue un 5 de enero de 2004. Aca...

                                         
       

Hoy quiero contarte cómo llegó Taison a mi vida. Fue un 5 de enero de 2004. Acababa de aterrizar en Barcelona para rodar una serie: "De Moda". Y digo aterrizar porque fue así, literal.

Llegué por la mañana y era ya casi por la noche cuando nos conocimos. Yo volvía de visitar La Sagrada Familia, parada obligatoria cuando llegas a Barna. Me gusta tanto, que no desaprovecho ni una ocasión de pasar un rato allí, contemplando tal maravilla.

De vuelta, subí al metro para llegar a mi casa  y al entrar en el vagón, dos hombres que salían me dieron un empujón y ni siquiera se disculparon. Cuál fue mi sorpresa cuando, al girarme, a punto de cerrarse las puertas, vi una bolsa atada a lo que sólo unos pocos conocen como "asidero de apoyo vertical" y que el resto del mundo llamamos "barra donde agarrarnos" para no darnos con el vecino.

La bolsa se movía bruscamente, así que sin pensarlo dos veces me lancé a abrirla y allí estaba ella: mi pequeña. Han pasado trece años y aún recuerdo su carita asustada. Nunca he comprendido cómo podemos las personas hacer cosas así, aunque con el tiempo agradecí que la dejaran allí. Quizá querían que alguien la encontrara y le diera una segunda oportunidad.

Tuve muchísimas dudas. Me quedaba un año entero de trabajo y de viajes los fines de semana a Madrid, así que hablé con la Asociación Anaa (Anaa Amigos de los Animales) con la cual llevaba años colaborando. Me dijeron que la podían recoger allí, en Madrid.

Llegué al aeropuerto con el corazón en un puño y la persona que venia conmigo me dijo:

¿Te lo has pensado bien?

Yo quería quedarme con ella pero sabía que era muy complicado, y aunque mi cabeza decía una cosa, mi corazón ya había decidido por mí.

Han pasado 14 años y cada vez que la veo estoy mas contenta de haber tomado esa decisión.  Llegó a mi vida así, como pasan las cosas.  

Lo mio son las causas perdidas, ya sean de animales o personas, qué le voy a hacer.  Yo soy así... y así seguiré siendo.

Durante todos estos años ha sido mucho más que una compañera.  Sólo con su mirada siento que entiende cómo me encuentro, y  yo a ella la oigo pensar. Con mirarme sé lo que quiere.  Eso es lo que yo llamo tener una "compañera de vida".

Espero que algún día tengas tu a tu propia Taison, tu propia compañera de vida... y entonces entenderás todo lo que significa.


Te quiero, hija.






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