Por qué me despido de ti con un beso

    Llevas ya casi tres años yendo al colegio. No ha habido un solo día que al dejarte en la puerta de tu clase no te haya dado un ab...


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Llevas ya casi tres años yendo al colegio. No ha habido un solo día que al dejarte en la puerta de tu clase no te haya dado un abrazo, un beso y te haya dicho estas palabras:

- Pásatelo muy bien y aprende mucho, mamá estará esperándote a la salida.


Esto que así, a simple vista, no es más que una despedida, para nosotras es mucho más. Aunque quizás no sea hasta dentro de mucho tiempo que lo puedas entender completamente, cuando seas mayor.

La importancia de darte amor, tranquilidad y confianza. Eso hará que el día de mañana seas una persona como siempre digo, Sana de mente.

Y es que hacerte sentir protegida y querida pondrá las bases para que seas una persona con recursos con los que enfrentarte a lo que te irá trayendo la vida.

Sé que algún día me dirás que no lo haga, a medida que te hagas mayor, bien porque verás que los otros no lo hacen, o bien porque ya no lo necesitas. O incluso ambos. En cualquier caso la semilla ya esta sembrada, que es lo importante.

He leído mucho acerca de esto, pero aunque no hubiera caído ni un solo libro en mis manos creo que lo hubiera hecho igual. Porque hay cosas que hacemos porque sabemos que son buenas, y otras que hacemos porque nos nacen del corazón. Eso que llamamos instinto. 

Hay muchos estudios que dicen que dotar al niño de un entorno afectivo adecuado es esencial para su desarrollo emocional e intelectual. El estrés y las experiencias negativas en un periodo tan critico de la vida (ya que aprendéis por imitación, y el principal referente somos los adultos de vuestro entorno) pueden dificultar el que se desarrolle todo el potencial emocional, lo que termina repercutiendo en los procesos mentales y las conductas sociales en los siguientes años.

He oído  a muchas mamas y papas quejarse de que sus hijos cuando entran en la adolescencia o se hacen mayores tienen malas conductas. Y yo me hago una pregunta: Es verdad que todos hemos pasado por  la edad del pavo, que  llega irremediablemente. ¿Pero en todos los casos es igual?

Evidentemente, no.

Vale que esa edad es una locura, pero si desde pequeños os enseñamos otro modelo de afectividad a lo mejor no se os hará (y a los padres también) tan dura esa etapa.

Claro que habrá casos y casos, ya sea por personalidad o por otros condicionantes. No hay una receta. Y es que en esa edad pasáis de niños a un poco menos niños,  y queréis más independencia, no necesitáis (o eso pensáis) el consejo de  vuestros padres, lo que a su vez resulta muy duro para nosotros, que nos hemos pasado desde que habéis nacido preocupándonos y cuidando de vosotros. Para vosotros es muy difícil pero para los padres también. Creo que no hay medicina para ello y que todos debemos pasar por ahí, es un paso necesario.

El caso es que como aun no hemos llegado ahí, yo por si acaso voy sembrando en la dirección en la que creo que ayudará ahora, y también después. Así, algo que siempre fomento contigo es el respeto, porque es muy importante como persona entender su importancia. Para ello no valen "lecciones magistrales": yo empiezo respetándote  a ti, primero como personita y luego entendiendo que eres una niña, y guiándote y haciéndote ver la relevancia que esto tiene, para ti y para tu futuro. Respetar y hacerte respetar. 

A veces los padres tendemos a dar por hecho muchas cosas sobre vosotros, sin preguntaros y sin daros opción. Pero, por otra parte, hay limites en todo, y nuestro deber es guiaros para haceros personas fuertes e independientes. Una de las carreras más difíciles que existen y la cual no hay universidad es la de ser padres.

Y ya sabes que siempre te digo que no hay ni mejores ni peores papás, todos lo hacemos con nuestra mejor voluntad e intención, porque para todos, vosotros  sois lo que más nos importa. Pero es una tarea ardua, que necesita de constancia, y cuánto se agradece no verse solos en ella.

Nosotras tenemos la enorme suerte de compartir con un grupo de amigos desde hace mucho tiempo todas las inquietudes que conlleva la educación de los hijos. Y es que es maravilloso ver como surge una nueva forma de educar, de entenderos y de enseñaros. Y de aprender con ello, porque si los niños aprendéis cada día, no es menos lo que nos enseñáis a los mayores.

La vida nos juntó en esta etapa del camino, y creo que no por casualidad, porque compartimos el mismo enfoque, la misma manera de ver la crianza. Porque los que somos de la misma especie nos buscamos, y nos encontramos... Y es que tan importante es daros amor como el entorno en el que crecéis. Un entorno sano de personas que os aportan mucho, es el valor de la comunidad, de adultos que miran a sus niños como ye te veo, y de niños que están siendo educados de la misma manera que tú. Porque como reza ese proverbio africano:

"Para criar a un niño hace falta una tribu"


Te quiero, hija


  


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